jueves, 15 de noviembre de 2018

DA LO MEJOR DE TI


DA LO MEJOR DE TI
 
"Estamos hechos para brillar, como los niños,
que con auténtica humildad no tienen que fingir nada,
simplemente son lo que son.

Cuando tu ser se abre del todo al amor y a Dios,
dejas de ser un estorbo para ti mismo y para los otros.

El amor es la única manera de ganar, te empuja
hacia arriba y te brinda descanso mental.

Cuando te entregas y te limitas sólo a amar, sucede algo sorprendente: descubres un poder que ya está dentro de ti.

El mundo cambia cuando tu cambias, se ablanda si te ablandas,
te ama cuando decides amarlo y te entregas.

Entrega es la decisión de dejar de pelear con el mundo
 y con los otros y empezar a amarlos y aceptarlos.

Es una paulatina liberación del dolor y una liberación
que no se logra por la fuerza, sino serenamente".
Lo que se pide es cambiar tu manera de enfocar
la realidad y manejarla con ternura.

Ámate, ama y da lo mejor de ti.



UNA ROCA EN EL CAMINO




UNA ROCA EN EL CAMINO

No conocemos la oportunidad hasta que ésta pasa por nuestro lado y la dejamos ir… 

Hace mucho tiempo, en un país lejano, un rey muy sabio colocó una gran roca obstaculizando un camino. 

A continuación se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda roca. 

Algunos de los comerciantes más adinerados del país y cortesanos que atravesaban diariamente ese sendero, simplemente dieron una vuelta alrededor de la roca al tiempo que muchos culparon al rey ruidosamente de no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo nada para retirar la piedra grande del camino. 

Pero fue entonces cuando un pobre campesino que llevaba una gran carga pasó por allí. Al aproximarse a la roca, el campesino depositó su mercancía en el suelo y trató de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, lo logró. 

Mientras recogía su carga de vegetales, se percató de la presencia de una bolsa justo donde había estado la roca. La misma contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey indicando que el oro era para la persona que removiera la piedra del camino. 

El campesino aprendió lo que los otros nunca entendieron. 

Cada obstáculo presenta una oportunidad para mejorar la condición de uno.


miércoles, 26 de septiembre de 2018

EL SUEÑO DE UNA ORUGA



El sueño de una oruga  



Una pequeña oruga caminaba un día en dirección al sol.  Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes.
-¿Hacia dónde te diriges? - le preguntó.

Sin dejar de caminar, la oruga contestó:
-Tuve un sueño anoche: soñé que desde la cima de la gran montaña yo miraba todo el valle.  Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.

Sorprendido, el saltamontes dijo mientras su amiga se alejaba:
-¡Debes estar loca!, ¿cómo podrás llegar hasta aquel lugar?  Tú, ¡una simple oruga!  Una piedra será una montaña, un pequeño charco, un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable.

Pero la oruga ya estaba lejos y no lo escuchó, su diminuto cuerpo no dejó de moverse.  De pronto se oyó la voz de un escarabajo:
-¿Hacia dónde te diriges con tanto empeño?

Sudando, la oruguita le dijo jadeante:
-Tuve un sueño y deseo realizarlo, subir a esa montaña y desde ahí contemplar todo nuestro mundo.

El escarabajo no pudo contener la risa, soltó la carcajada y luego dijo:
-Ni yo, con mis grandes patas, intentaría realizar algo tan ambicioso...  Y se quedó en el suelo, muerto de risa, mientras la oruga continuaba su camino, avanzado unos centímetros.

Del mismo modo, la araña, el topo, la rana, la flor... y todos los que fue encontrando en su camino, le aconsejaron a nuestra amiga desistir:
-¡No lo lograrás jamás!- le dijeron; pero un impulso irresistible en su interior, obligaba a la oruga a seguir.

Y así lo hizo hasta que, agotada, sin fuerzas, se sintió morir, por lo que decidió parar a descansar, no sin antes construir, con un último esfuerzo un lugar donde pernoctar. 
-Estaré mejor-, fue lo último que dijo y dentro de su refugio, murió.

Todos los animales del valle fueron a mirar sus restos, ahí estaba el animal más loco del mundo, había construido un monumento a la insensatez como tumba, un duro refugio, digno de alguien que murió por querer realizar un sueño irrealizable, a todas luces.

Una mañana, en la que el sol brillaba de una manera especial, todos los animales se congregaron en torno a aquello que se había convertido en una advertencia para los atrevidos.

De pronto quedaron atónitos, pues aquella especie de caparazón dura comenzó a resquebrajarse y vieron, con asombro, unos ojos y unas antenas que no podían ser, en ningún caso, de la oruga que había muerto.

Poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo unas hermosas alas arco iris pegadas al minúsculo cuerpecito de una mariposa quien, lentamente, fue abriéndolas, mostrándolas en todo su esplendor.

Todos contemplaron impactados un impresionante y bello ser alado y comprendieron que bien podría, con facilidad, realizar el sueño de la pequeña oruga, el sueño por el que había vivido, por el que había muerto y por el que había vuelto a vivir: ¡Llegar hasta la cima de la montaña!

Dios nos ha creado para realizar un sueño; vivamos por él, intentemos alcanzarlo, pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizá necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas, y entonces, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo lograremos.



martes, 5 de junio de 2018

UN HOMBRE Y UN LEÓN JUNTOS



Un hombre y un león juntos




Cuántas veces ansiamos maravillosos jardines que se ven a lo lejos en el horizonte, mientras nos olvidamos de aspirar la fragancia y admirar la belleza del rosal que florece en nuestra ventana. Gran parte de la infelicidad humana nace de no valorar todo lo que tenemos y dejarnos arrastrar por la envidia, comparándonos con los demás.

En cierta ocasión viajaban juntos un hombre y un león. Iban discutiendo quién era más valiente luchador, cuando, en una encrucijada, encontraron una estatua de piedra que representaba a un hombre estrangulando a un león. —Ahí ves cómo somos más fuertes que ustedes, dijo el hombre señalándosela al león. —Si los leones supieran esculpir, respondió el león con una sonrisa, verías a muchos más hombres entre las garras del león. (Esopo).

Es fundamental convencerme que, si quiero ser yo mismo, el único punto de referencia para superarme soy yo. No necesito compararme con nadie más. Lo correcto es conocer mis talentos y habilidades, alegrarme de lo que tengo y no vivir ansioso por mis límites y carencias. Que esto te ayude a vivir con equilibrio y en paz tu propia realidad, tu propia verdad.



martes, 29 de mayo de 2018

LAS PERSONAS SOMOS REGALOS


Las personas son regalos



Las personas son regalos que la vida me ha dado. Y como todos los regalos, llegan envueltas. Algunas vienen envueltas en forma muy bella, otras de una manera menos atractiva, y otras cerradas con gran rigidez. Algunas llegan maltratadas, pero otras llegan como "Entrega Especial". Pero la envoltura no es el regalo y es importante darse cuenta de esto, ya que es muy fácil equivocarse y juzgar el contenido por el estuche.

A veces el regalo se abre con facilidad; otras veces se necesita la ayuda de otras personas. Tal vez porque tienen miedo, quizá antes fueron heridas y no quieren ser lastimadas de nuevo. Pudo ser que alguna vez se abrieron y fueron desechadas. Quizá ahora se sienten más bien como "cosas", que como seres humanos.

Yo soy una persona. Como todas las demás personas, también soy un regalo. Poseo una bondad que es sólo mía, y sin embargo, algunas veces tengo miedo de mirar dentro de mi envoltura. Tal vez temo decepcionarme, quizá no confío en lo que llevo dentro, o puede ser que en realidad nunca he aceptado el regalo que soy.

Cada encuentro y comunicación entre personas es un intercambio de regalos. Mi regalo soy yo, tú eres tu regalo. Somos obsequios de Dios, unos para otros.

Es difícil pensar que aquel que me ha lastimado, es también un regalo de Dios. Pero si vemos la ofensa como una envoltura maltratada y no nos quedamos con ella, seguramente encontraremos un hermoso regalo, pues de cada suceso Dios nos tiene una enseñanza para crecer en su amor y en nuestra fe.

Nosotros mismos podemos tener una envoltura maltratada por el tiempo o las circunstancias, pero lo que llevamos dentro siempre será hermoso, pues quien lo puso ahí es nuestro Creador. Sólo tenemos que ver hacia adentro y estar listos para darnos. Descubre en tu interior todos los dones con los que El Señor te conformó y sé el digno regalo para los que te necesitamos.